Vivimos un momento de crisis de valores. La pandemia está sacando a la luz muchos egoísmos personales y sociales. Hay un “sálvese quien pueda” doloroso que no presagia un real avance en el bien vivir. Sobre esta petición del Padre Nuestro decía el Papa Francisco: “Jesús ha venido. Pero el mundo todavía está marcado por el pecado, poblado por mucha gente que sufre, por personas que no se reconcilian ni perdonan, por guerras y por muchas formas de explotación… Todos estos hechos son una prueba de que la victoria de Cristo aún no se ha realizado por completo: muchos hombres y mujeres todavía viven con el corazón cerrado. En medio de todas estas situaciones… brota de los labios del cristiano: «¡Venga a nosotros tu Reino!». Que es como decir: «¡Padre, te necesitamos!, ¡Jesús te necesitamos! ¡Necesitamos que en todas partes y para siempre seas Señor entre nosotros!». «Venga a nosotros tu Reino, ven en medio de nosotros» (Audiencia del 6-3-19). “Al pedir a Dios que su Reino venga, - con la sincera oración no nos basta - con nuestro empeño Él también cuenta”.
