Todo lo que hacen por las almas, lo hacen por Jesús; es decir, Jesús lo toma para sí mismo, como lo hicieran por él. Como dijo: «Y si tuve hambre, me dieron de comer» (Mt 25,35)… Jesús, el Buen Pastor, precederá a todas sus santas e inocentes ovejas. Y entonces, una feliz eternidad (A las Hermanas de Jesús Buen Pastor 1965, n. 218).
Beato Santiago Alberione