Antes de ascender al Cielo, Jesucristo confió su misión a los Doce que había elegido entre la multitud de sus discípulos: «Como el Padre me envió, así también yo los envío» (Jn 20,21). Los Doce también deben dar gloria a Dios y paz a los hombres (RdA 19).
Beato Santiago Alberione