miércoles, 16 de septiembre de 2026

16 de septiembre

Lo más importante es responder a la llamada del Señor. Escúchenla, es la voz del Padre que llama, y si les pide el corazón, y les pide todo, dénselo; es una gran gracia, una gracia privilegiada (FSP32*, 525).
Beato Santiago Alberione

martes, 15 de septiembre de 2026

15 de septiembre

Que el Señor nos conceda la gracia de la cruz. La cruz es una gran ciencia, y hay almas que nunca aprenden, aunque saben tantas otras cosas... la ciencia de la cruz proviene del Crucifijo, del Sagrario, de Nuestra Señora de los Dolores, nuestra Madre y Reina, de San Pablo (FSP54, 308).
Beato Santiago Alberione

lunes, 14 de septiembre de 2026

14 de septiembre

«Quien quiera venir conmigo –dice Jesús–, que se niegue a sí mismo», es decir, que renuncie a la gula, la envidia, la pereza, etc., y tome su cruz. Para muchos, la cruz proviene de la salud; para otros, del carácter; para otros, de las pasiones. ¿Y nosotros qué? ¿Seguimos a Jesús? (FSP33,98).
Beato Santiago Alberione

domingo, 13 de septiembre de 2026

13 de septiembre

Ser sincero significa saber cuántos pecados capitales llevamos dentro. Hay almas que se conocen bien, que están en la verdad, que conocen las gracias que reciben y miden su correspondencia (FSP32*, 409).
Beato Santiago Alberione

sábado, 12 de septiembre de 2026

12 de septiembre

[¿Quién es María?] Es la madre de los que tienen buena voluntad y son débiles. Todos encontrarán en ella refugio, esperanza, consuelo y ayuda: María es la ayuda de los cristianos, es la consoladora de los afligidos (FSP32*, 392).
Beato Santiago Alberione

viernes, 11 de septiembre de 2026

11 de septiembre

Pidamos en primer lugar las tres gracias fundamentales: 1) sabiduría celestial para la mente; 2) virtud fuerte, especialmente la caridad, para la voluntad; 3) piedad o devoción para el corazón (FSP32*, 408).
Beato Santiago Alberione

jueves, 10 de septiembre de 2026

10 de septiembre

Oh, cuando la gracia inviste un alma... Esa alma entonces habla como Jesús, piensa como Jesús, mira como Jesús, ama como Jesús; ya no es ella quien vive, es Jesús quien vive en ella (FSP32*, 398)
Beato Santiago Alberione.