¿Cuál es el defecto predominante? Es el que cometemos con más frecuencia, es el más grave, es el que siempre debemos confesar, es el que nos lleva a cometer muchos otros defectos (FSP32*, 370).
La caridad hacia Dios, si entra en la mente, produce fe; si entra en la voluntad, produce esperanza; si entra en el corazón, produce amor. Pidamos, pues, más gracia, más amistad con Dios: para que venga a nosotros y esté cada vez más cerca de nosotros (FSP32*, 397).
No es tan difícil llegar a ser santo. Busquen solo orar, confiar en Dios con total sencillez. San José, el más grande de los santos, se hizo santo con sencillez, buscando hacer la voluntad de Dios en todo y siempre (FSP32*,448).
El pecado es el principal obstáculo para la Providencia. Obstáculo directo para nuestra santificación, para las vocaciones, para el fruto espiritual del apostolado, para la paz y serenidad del corazón y entre los hermanos y con Dios (ACV 213).
El apostolado de la mujer está en sintonía con los tiempos. Hoy, la mujer tiene una gran influencia incluso en la sociedad; se beneficia saber hablar en público, etc. Prediquen también a los hombres (Predicaciones a las Hermanas Pastorcitas, VI, 97).