María, hecha por Dios Reina del cielo y de la tierra. Regina Pacis: Benedicto XV, durante la primera guerra europea, quiso que el mundo se volviera hacia María, la única esperanza segura de paz (Grandezas de María, 182).
Dediquemos un día de oración... por la paz del mundo. Sí. Para que el Señor evite a la humanidad todo el sufrimiento que siempre trae la guerra, y más aún cuando se vuelve cada vez más desastrosa y ruinosa (A las Hermanas de Jesús Buen Pastor 1961, n. 680).
Oremos por la santificación de las familias. Hoy en día, se libra una verdadera guerra contra la santidad, la unidad y la paz familiar. Esto lleva a la ruina de la sociedad, pues se están destruyendo sus cimientos (Fiestas de María, 23).
Institutos seculares… Su propósito es llevar la perfección al mundo mediante el contacto con las familias, a las diversas asociaciones, etc. El Papa Pío XII insistió: «para que ardan en el amor de Dios y traduzcan su vida al apostolado» (FSP-Explicaciones de las Constituciones, 259).
Cuando uno se entrega a los brazos de Jesús, la misericordia no tiene límites: ¡el corazón de Jesús es una fuente inagotable! Abran sus corazones a la esperanza, a la confianza (FSP32*, 489).
Cuando Jesús resucitó de entre los muertos y se apareció a los Apóstoles, que estaban atrincherados en sus casas por miedo, repitió tres veces el saludo: «Pax vobis» (RSP 214).