Quien encuentre en San Pablo virtud y poder ante Dios para obtener toda gracia, tome esta gracia, este poder, y obtenga por medio de ella todo lo que necesita (FSP32*, 319).
Bendito sea Jesús, que se dignó transformar al mayor perseguidor en un gran apóstol y elevarlo tanto. Bendito sea Jesús, que nos dio a este gran padre y protector (FSP32*, 319).
Bendito sea Jesús, que llenó la mente y el corazón de San Pablo con su amor y su sublime doctrina. Oh Jesús, te bendecimos y queremos agradecerte todos los dones y privilegios que has concedido a este padre nuestro(FSP32*, 319).