viernes, 1 de julio de 2022

1 de julio

Tú, oh Jesús, has presentado a los hombres tu Corazón. Quiero ofrecerte el mío, todo entero. Quiero darte no un corazón frío, sino encendido de amor. No un corazón disipado, sino un corazón piadoso y recogido. No un corazón muerto, sino vivo y operante. No un corazón soberbio y vanidoso, sino humilde y generoso. Aquí lo tienes, tuyo para siempre (BM, 352).

Beato Santiago Alberione