La Primera Maestra, a pesar de su sencillez, es la que conozco entre las Hijas de San Pablo con mayor profundidad en el conocimiento de Jesús. Como Jesús es. ¡Su fe! Y como Jesús es nuestro alimento: su piedad. Y como debemos darlo (Conferencia Catequística Paulina, 36).
Beato Santiago Alberione