Olvidarnos de nosotros mismos, aunque sea difícil. Si eliminan por completo el amor propio, desaparecerá la oscuridad, la oscuridad del alma. No te busques a ti mismo. Entonces Jesús, el Buen Pastor, les impregnará con su Espíritu (Predicaciones a las Hermanas Pastorcitas, VI,72).
Beato Santiago Alberione