martes, 30 de junio de 2026

30 de junio

Dirijamos nuestro corazón a Jesús, el divino Maestro, que eligió para sí un corazón tan ardiente, el de San Pablo, una mente tan alta y penetrante, la de San Pablo, un coraje y un celo tan ilimitados, los de San Pablo (FSP32*,318).
Beato Santiago Alberione