«Quien quiera venir conmigo –dice Jesús–, que se niegue a sí mismo», es decir, que renuncie a la gula, la envidia, la pereza, etc., y tome su cruz. Para muchos, la cruz proviene de la salud; para otros, del carácter; para otros, de las pasiones. ¿Y nosotros qué? ¿Seguimos a Jesús? (FSP33,98).
Beato Santiago Alberione