Los fariseos se contentaban con aparecer como personas respetuosas de la ley, pero Jesús los desenmascaró diciéndoles: «¡Raza de víboras, tienen el corazón lleno de malicia y pretenden ser almas puras y respetuosas de la ley, pero el Padre que ve en el interior los juzgará!» (FSP32*, 412).
Beato Santiago Alberione