domingo, 25 de abril de 2021

DESPEDIDA, HASTA EL REENCUENTRO.

A nuestra hermana anunciatina María Dolores Córdoba y además hermana de sangre de otras dos anunciatinas, Teresa y mía, Rosa M ª, la Divina Misericordia a las 21 h. comenzó a llamarla, pero no fue hasta el día 15 a las 14:10, que nos abandonó para ir al Encuentro del Padre. Ella ha recorrido su carrera y ha llegado a la Meta. Por la fe sabemos, que si algo le faltaba para llegar, Cristo lo ha puesto por ella. Comenzó el día de San José yendo a urgencias, y quiso Dios que no diese positivo en COVID, para que mi hermana Teresa y yo pudiésemos estar todo el tiempo con ella como siempre hemos estado, y nos llegó la Semana Santa, vivida intensamente con  Cristo. También pedíamos sus hermanas, (pues ella aún no sabía exactamente el alcance de su enfermedad), que si era posible pasase de nosotras ese cáliz. Nuestro día transcurría entre oraciones y charlas de hermanas, ella había celebrado el Sacramento de la Reconciliación para recibir la alegría de la Pascua y la bendición Urbi et Orbe, como cada año hacíamos. 

Llegó el viernes Santo y nos encontramos íntimamente unidas a la Pasión de Cristo,  viendo como nuestra hermana había sufrido una perforación de duodeno al hacerle una prueba y como cada vez necesitaba más calmantes, en esos día vivimos el estrés de tener que turnarnos, una estábamos de día y otra de noche, hasta que una semana antes de partir, la doctora de paliativos la llevó a paliativos y allí pudimos estar sus dos hermanas de sangre, las 24 h  del día con ella. Recibió la Unción de enfermos el viernes dia 9, nosotras la acompañamos hasta su último suspiro, le cogíamos su mano, la besábamos, le hablábamos del bien que había hecho, y sentíamos  nuestro dolor unido al de María, ¡Cuánto debió sufrir María viendo a su Hijo ultrajado y condenado injustamente, si a nosotras nos dolía ver como se acercaba el momento de la partida de nuestra hermana!. ¡Cuan grande debía ser su dolor!.

El 16 se celebró el funeral en la Parroquia de Santa María la Mayor en nuestro pueblo, Daimiel. Fue concelebrado por los sacerdotes de las parroquias de Santa María y San Pedro, y también por el superior de los Religiosos Pasionistas en Daimiel,  y fue cantado por el Coro de Cámara Laminium del que las tres formamos parte. Asistieron todos los componentes y cantaron como los propios ángeles, se vio que les salía del corazón, pues la emoción suele hacer un nudo en la garganta y ellos supieron arrancar las mas bellas notas para ella.  Acudieron numerosas personas que coincidían en todo lo que el párroco dijo de ella, era una persona entregada que hizo mucho bien en silencio, y resolvía situaciones sin darse importancia, hacía el bien sin esperar nada a cambio, recibía a cualquier persona con una sonrisa y dispuesta a hacerle el bien. Al día siguiente publicaron en Daimiel al día "la oración más bonita para Loli", hecho que agradecimos muy sinceramente. También agradecemos la oración de toda la Familia Paulina,  Carmelitas, Pasionistas, religiosas Mínimas y numerosos grupos de oración y amistades que nos sostuvieron, con su oración.   Sabemos que tenemos una intercesora más en el Cielo, que no solo cuidará de nosotras dos, sino de todas sus hermanas anunciatinas y por toda la Familia Paulina.

D.E.P. María Dolores Córdoba Montemayor

                                                                                                   

                                   Reconocimiento recibido por su  servicio voluntario                                                                      y trabajo  realizado en la reorganización de Cáritas                                  Interparroquial de Daimiel

                                                                                                                 Rosa María Córdoba Molina
                                                                                                                                anunciatina                           Anunciatina