sábado, 30 de noviembre de 2024

30 de noviembre

En el santo Evangelio palpita el corazón amorosísimo de Jesús. Vayamos pues y descansemos en su pecho; Él nos dará calor y nos hará conocer lo que quiere de nosotros (LS 275).
Beato Santiago Alberione

viernes, 29 de noviembre de 2024

29 de noviembre

En el santuario Regina Apostolorum Jesús desde el sagrario repite: «Yo soy la luz del mundo» (Jn 8,12). «Ustedes son la luz del mundo» (Mt 5,14). Quiere decir: «Piénsenlo, yo he sido la luz para el mundo; pero ahora son ustedes la luz del mundo…» Hay que sentir las almas, sentir la misión, la vocación (FSP-Spiegazione delle Costituzioni, 233).
Beato Santiago Alberione

jueves, 28 de noviembre de 2024

28 de noviembre

Cuando un alma es tibia y no siente el calor espiritual, es decir, cuando no tiene el espíritu de piedad, que tome la Biblia y la lea; sentirá en seguida que su corazón se inflama de santos deseos y que su mente se ilumina con la luz divina, haciendo así que su voluntad conciba propósitos firmes (LS 274-275).
Beato Santiago Alberione

miércoles, 27 de noviembre de 2024

27 de noviembre

Ustedes escuchan y leen muchas cosas de ascética y de vida espiritual, pero si toman la Biblia en las manos y la abren, encontrarán en ella todas esas verdades según su belleza genuina. Podríamos representar todos los libros espirituales con una multitud de rayos de luz cuyo origen es la sagrada Escritura (LS 274).
Beato Santiago Alberione

martes, 26 de noviembre de 2024

26 de noviembre

Hay que ser agradecidos con las gracias de la llamada y de la fundación del Instituto. Con todas las atenciones diarias y todas las gracias que ven crecer fuera a su alrededor, y luego las gracias interiores de cada una (APD64,28).
Beato Santiago Alberione

lunes, 25 de noviembre de 2024

Alégrate 209

 

25 de noviembre

Quien ama mucho a san Pablo y lo sigue adquiere un espíritu fuerte, asciende más fácilmente a la santidad, deja de lado todos los chismes de las comunidades y se eleva cada vez más en un ambiente sereno, se eleva cada vez más hacia Dios y juzga las cosas no según las pequeñas dificultades... sino que las juzga desde lo Alto, en Dios, en Jesucristo (APD56, 504).
Beato Santiago Alberione